«En una democracia sana, la interlocución y la independencia no deberían ser incompatibles. Pero, de llegar a estar en tensión, la segunda no puede ser negociable»
expuso en una carta sobre la interlocución y la autonomía del gremio
De Hart
En una democracia sana, la interlocución y la independencia no deberían ser incompatibles. Pero, de llegar a estar en tensión, la segunda no puede ser negociable